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1. Y que quede claro que ni como alter ego me acerco yo al PSOE ni al PSC. Y si digo que el PSC se está convirtiendo en el refugio del voto federalista, catalanista y no nacionalista, no es para apoyarles sino para dar un toquecito de atención a IU y a EUiA. Porque la fragilidad interna no justifica ser más nacionalista que Josu Jon Imaz, ni ponerse a la cola de los que hicieron el Eixample pisoteando el Pla Cerdà desde aquí o propusieron el trazado del AVE desde aquí.
2. En Venezuela la farlopa debe ir muy barata, pero eso no es excusa para la asquerosidad del reportaje de hoy de Joaquim Ibarz en La Vanguardia, que convierte un 0,6% de votos de diferencia en un aluvión de votos contra el tirano. De infumable y asquerosa que es no la han colgado en lavanguardia.es. Adèu, La Vanguardia, que Rafael Poch por sí solo no justifica ni un euro al día, ni la compañía del cortado.
3. Golpe constitucional también a la izquierda catalana con su propuesta de alquiler forzoso durante unos años para las viviendas vacías porque sí, porque yo lo valgo y me sobra el dinero. El Consultiu le ha venido a decir a la izquierda catalana: es el capitalismo, tontos. El capitalismo con rango constitucional. ¿Que hay gente que no puede acceder a una vivienda, mientras unos pocos acumulan pisos vacíos? Es el capitalismo, tontos. Unos tienen, otros no. Unos trabajan, otros se enriquecen. Iros a manifestar para llegar puntuales al trabajo, tontos. Eso sí, todo lo social debe ser transformado antes en nacional, fichando puntuales en la oficina y decidiendo en casa.
4. El del PSC debe ser el único caso conocido de un partido mayoritario en el gobierno con la televisión y la radio públicas en contra.