Archivo de Septiembre de 2008

Corbacho

Miércoles, 10 de Septiembre de 2008

Desde que el gobierno de ZP comenzó a gestionar la crisis económica (sí, la gestiona, y sí, desde hace tiempo) hoy es la segunda vez que discrepo de ellos. La sociedad de inversión, y sobretodo, el crédito de 3.000 millones a las promotoras para construir vivienda de alquiler son medidas de más leña al fuego. En España ya se ha construido la suficiente vivienda para muchos años, y lo que toca ahora, si lo que el gobierno quiere es mantener el empleo en el sector de la construcción, es rehabilitación e infrastructuras. Rehabilitación, porque la situación urbanística en muchos barrios es tercermundista, e infrastructuras, porque cuando salgamos de esta crisis hay que tener claro que ni servicios ni especulación son sectores confiables, y que lo que crea riqueza es la industria. Permítanme volver a insistir en el Ferrmed, la línea ferroviaria de mercancías que debiera unir el puerto de Algeciras con Valencia, Barcelona, Marsella, la Renania y Flandes, fomentando el eje industrial más potente del mundo.

He comentado antes que era la segunda vez que discrepaba del gobierno. La primera fue con los famosos 400 euros. Una medida plagiada a Bush con lo del cheque de los 600 dólares. Como se ha visto, una medida desesperada, inútil y muy cara.

Sin embargo, cuando digo que he discrepado dos veces, algunos avispados deben haberse sorprendido. ¿En qué he coincidido con ZP y su gobierno? Pues la verdad es que en mucho, especialmente con el señor Corbacho, que aunque parezca lo más derechoso del gobierno es el ministro más a la izquierda que ha habido en muchos años en España. Sólo personas tan torpes como Llamazares pueden poner en duda ésto. Ante una crisis económica, y en un sistema capitalista, sólo cabe esperar dos escenarios. El primero es el habitual y al que echó mano Felipe González cuando él gobernaba: que los trabajadores paguen el precio de la crisis en solitario. Sin embargo, el coste se podría repartir entre trabajadores y empresarios, algo inédito en España hasta estos meses. Para el que sepa ver. El ajuste podía venir de un recorte de pensiones (el gobierno ya ha dejado claro que no), de un recorte de los subsidios de desempleo (el ministro de Trabajo ha venido a decir que ni hablar), de un salariazo que permitiera al capital mantener cierto margen de explotación (que no, que no, que no), pero en un par de semanas el gobierno ha lanzado un mensaje a la patronal, en esta crisis ellos también pagan.

Más polémico parece que han sido las declaraciones de Corbacho sobre la contratación en origen. La verdad es que no he oído las declaraciones, pero sí he leído sobre ellas. Un par de apuntes: la contratación en origen es un instrumento para superar un déficit de mano de obra provocado por un ritmo de creación de empleo mayor que la demanda de empleo en un país. Evidentemente, si no se crea empleo, cuando además se destruye, el empresario encontrará más fácilmente la mano de obra en el Inem o en la ETT que no en Senegal, y no tendrá que acudir a la contratación en origen. Vamos, que no es necesario que el gobierno anule el sistema de contratación en origen, porque es innecesaria.

PD: la posibilidad de que los inmigrantes puedan capitalizar el paro para tener otra oportunidad en sus países de origen o terceros países va a ser la primera vez en más de 500 años que se da un flujo de riqueza de España a América Latina. Y que le expliquen al presidente ecuatoriano Correo qué tiene de malo que cientos de miles de sus compatriotas vuelvan con el poder adquisitivo de una nueva clase media.

Grandes lecciones de la historia: hoy, el siglo XX

Lunes, 1 de Septiembre de 2008

De la mano de la biografía de un nazi, exnazi, asesor policial, narcotraficante, cacique y etcétera: hete aquí la historia de la derecha, unas veces extrema y otras liberal, occidental, latinoamericana y universal.

El partido nazi alemán, la CIA y el Vaticano unidos en un rastro de muerte, nada nuevo.

En 1941, durante la Segunda Guerra Mundial, Barbie fue destinado a la Oficina de Asuntos Judíos y enviado a Ámsterdam, y más tarde, en mayo de 1942, a Lyón, Francia. Allí se ganó el apodo de “El Carnicero de Lyón” como jefe de la Gestapo local. Fue acusado de numerosos crímenes, incluyendo la captura de cuarenta y cuatro niños judíos escondidos en la villa de Izieu, y la tortura y posterior muerte de Jean Moulin, el miembro de la Resistencia francesa de más alto rango jamás atrapado por los nazis. El envío a campos de concentración de 7.500 personas, 4.432 asesinatos y el arresto y tortura de 14.311 combatientes de la Resistencia son de alguna manera atribuidos a su actividad o a la de sus subordinados.

Tras la derrota final sufrida por el régimen nazi en la guerra, Barbie fue protegido y empleado entre 1945 a 1955 por las agencias de inteligencia británica y estadounidense,[1] quienes utilizaron sus habilidades policiales para reprimir la resistencia izquierdista a la ocupación británico-americana de Alemania. En 1951, tras convertirse en innecesarios sus servicios, Barbie huyó primero a Argentina y después a Bolivia junto a su familia a través de “rat lines” de la Iglesia Católica (las rat lines eran rutas de escape organizadas tras la Segunda Guerra Mundial para que criminales de guerra nacionalsocialistas y fascistas pudieran huir y evitar ser enjuiciados por los crímenes que habían cometido[2] ). Se estableció en La Paz, donde se dedicó al narcotráfico y vivió bajo el alias de Klaus Altmann. Posteriormente participaría en el golpe de estado de Luis García Meza.

Se dice que la captura y el asesinato en 1967 del político y guerrillero argentino-cubano Ernesto Che Guevara por la CIA en Bolivia fue orquestada por Klaus Barbie. Según afirmó el director británico Kevin Macdonald, el Che habría sido capturado tras un plan ideado por Barbie.

Aunque fue identificado en 1971 por los caza-nazis Serge y Beate Klarsfeld, no fue hasta el 25 de enero de 1983 que un nuevo gobierno democrático de Hernán Siles Zuazo lo arrestó y lo extraditó a Francia. Curiosamente fue también durante el primer gobierno de Siles Zuazo en 1955 que Barbie obtuvo la ciudadanía boliviana. Su extradición fue controvertida, por haberse saltado el proceso legal, y puede considerarse casi como un secuestro de parte del estado boliviano.

Su proceso judicial comenzó en enero de 1987 en Lyón. Se autorizó a que se filmara el juicio debido a su alto valor histórico. Su abogado defensor fue Jacques Vergès, quien utilizó un argumento basado en la tesis de que las acciones de Barbie no fueron más terribles que las de cualquier colonialista en cualquier parte del mundo, incluyendo a los franceses, quienes nunca eran perseguidos. El fiscal principal fue Pierre Truche. Finalmente, el 4 de julio de aquel año fue sentenciado a cadena perpetua por crímenes contra la humanidad. Cuatro años después, murió de cáncer estando en prisión.